August 28, 2018 | 19:21

Mundo en diarios de Tucumán: Granma

¿Cuáles son los desafíos de la izquierda latinoamericana?

La ofensiva derechista que vive América Latina y el Caribe pone a la región frente a la premisa martiana del «plan contra plan»



Reclamos populares por la libertad de Lula unen a América Latina.Foto: TOMADA DE Ntn24.com

Fuerzas de izquierda se movilizan en América Latina y el Caribe para enfrentar la ofensiva derechista que, motivada y respaldada financieramente desde Estados Unidos, ha puesto en jaque a la región a través de estrategias enfocadas hacia la desestabilización política y el descrédito de los Gobiernos progresistas que están o estuvieron en el poder.    
Políticos, intelectuales y representantes de movimientos sociales, evalúan el cambio desfavorable en la correlación de fuerzas que se ha manifestado en los últimos años, y trazan planes de acción para lo que constituye una señal de vitalidad el triunfo del candidato progresista Andrés Manuel López Obrador, en México.
«La tempestad vino y cerró la ventana abierta al final de los años 90.

(…) La cuestión que ahora está planteada, en especial, a la izquierda brasileña, es cómo hacer para que la ventana se abra de nuevo», escribe este 2018 Valter Pomar, militante del Partido de los Trabajadores de Brasil y profesor de Relaciones Internacionales de la Universidad Federal de abc, en su Ensayo sobre cómo abrir nuevamente la ventana.
En su opinión, la izquierda necesita fuertes candidaturas para disputar con la derecha en las elecciones, pero no basta, pues la «utilidad» estratégica de parlamentarios y gobernantes aumenta o disminuye en dependencia de la línea política y del nivel de organización extrainstitucional, lo cual implica cambios en los métodos de funcionamiento de la izquierda y la recuperación de los espacios perdidos junto a la clase trabajadora.
En América Latina, «el desafío para estas izquierdas posibles es el de construir alternativas al capitalismo en el ámbito económico, donde la apuesta es la uberización de la economía, la desregularización total de la misma (excepto cuando necesiten al Estado para desmontar las conquistas del ciclo progresista); pero sobre todo, construir alternativas en el ámbito cultural, disputar la hegemonía capitalista en el ámbito cultural (y mediático) para construir pueblo y no ciudadanos consumidores diluidos en la falsa ilusión de la clase media», publica a su vez el politólogo Katu Arkonada en el blog de Telesur.
A su vez, el ensayista, periodista, sociólogo, politólogo y profesor universitario Olmedo Beluche, esgrime en Rebelión: «Sin la nacionalización de la banca y el sistema financiero nacional, sin el control estatal del comercio exterior y sin la nacionalización de la gran industria, es decir, sin elementales medidas realmente socialistas, los gobiernos latinoamericanos en general están a mansalva de la burguesía, del imperialismo y del sabotaje económico, como prueba reiteradamente el caso de Venezuela».
Esa contradicción, argumenta, explica las limitaciones de la izquierda y la dificultad para responder a la ofensiva de las derechas nacionales apoyadas por el imperialismo norteamericano, a lo que se suma la actitud reformista de dirigentes que se someten dócilmente a los formalismos de las instituciones burguesas.

La mayoría de los analistas coinciden en que el ciclo progresista al sur del continente se encuentra en una crisis, pero no es su fin, pues aunque se logró desalojar del poder y del aparato del Estado a algunos gobiernos populares mediante elecciones (Argentina) o maniobras leguleyas y judiciales (Brasil), no ha caído el núcleo duro del cambio de época progresista: Bolivia y Venezuela, a quienes acompañan Nicaragua y la Revolución Cubana.
 
«Los dos proyectos, junto con Nicaragua y Cuba, que se plantearon ir más allá de las relaciones capitalistas en el largo plazo, son los que están en pie, lo que indica que la batalla estratégica de nuestro tiempo es la defensa de esos procesos», quedó claro durante el xxiv Encuentro Anual del Foro de Sao Paulo, celebrado en La Habana el pasado mes de julio.
En ese evento de concertación de las fuerzas políticas de la región, se plantearon algunas propuestas de acción sustentadas en la idea de que los espacios de poder conquistados por la izquierda deben fortalcerse en función de la construcción de hegemonía y el poder popular.
Pueblos con conciencia política son siempre el mejor antídoto contra la derechización de América.       
 
Una estrategia desde la izquierda
Difundir con sistematicidad y creativamente los logros económicos, sociales y políticos de las experiencias de gobierno que por una razón u otra han sufrido reveses importantes, así como los de las experiencias de gobierno que perduran.
Potenciar un debate sereno y constructivo sobre los límites históricos, políticos e ideológicos de cada uno de los procesos.
Buscar más eficientes mecanismos de organización, concientización y participación política de las bases sociales comprometidas con el cambio posneoliberal.
Renovar las relaciones entre los partidos políticos de gobierno y los movimientos populares con posiciones nacionalistas y patrióticas, y con posturas favorables a la existencia de un Estado que asegure un funcionamiento democrático en el manejo de los disensos y en la construcción de los consensos.
Construir consensos con los segmentos de la sociedad que poseen más demandas e intereses afines, o potencialmente afines a los del cambio revolucionario y/o progresista.
Fortalecer, como símbolo de lucha anticolonial a defender, la causa independentista de Puerto Rico.
Potenciar la participación activa de los pueblos y las mayorías nacionales en los procesos políticos de cada nación.
 
Ofrecer apoyo decidido y estimular los esfuerzos emancipatorios y los ideales anticapitalistas de los movimientos sociales y populares.
Impulsar esfuerzos que permitan avanzar en la integración soberana de la que Martí llamó Nuestra América.
Concertar en cada espacio internacional que lo permita, toda acción que debilite los niveles de dominación y hegemonía de Estados Unidos en nuestros países, es esencial y posible.

Seguí leyendo en TodoDiarios


Quienes leyeron esto visitaron también